Desde el Centro Comunitario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), este 31 de octubre se llevó a cabo el cierre del Festival Cultural de Otoño 2026, con la presentación del libro “Uno es el número mínimo de personas para hacer un dueto”, del escritor Mikhail Carbajal, quien compartió una charla cercana con niñas, niños y jóvenes.
La actividad integró la literatura a un espacio universitario que busca impulsar propuestas culturales y formativas en el suroriente de la ciudad.
Gabriela Ramos Márquez, coordinadora del Centro Comunitario UACJ, destacó la importancia de que la universidad comparta sus espacios y genere oportunidades para que niñas, niños y jóvenes participen en actividades culturales, particularmente en contextos donde pueden encontrar mayores dificultades para acceder a ellas.
Por su parte, Arely Hernández, jefa del área de Formación de Públicos de la UACJ, dio la bienvenida y reconoció el interés de generar encuentros para conversar con las nuevas generaciones sobre libros, cuentos, historias y distintas expresiones artísticas.
Publicado en 2025, el libro reúne 17 cuentos que exploran el amor desde diferentes perspectivas, como el desamor, el arte, las relaciones juveniles y las reflexiones filosóficas. Sus relatos transitan por géneros como el romántico, fantástico y de terror.
“Cuando me invitaron de la UACJ, les dije que me gustaría mucho llevar este libro de cuentos a Ciudad Juárez, porque algunos cuentos suceden también en este territorio”, compartió Mikhail.
El escritor expresó su entusiasmo por presentar la obra en el Centro Comunitario, donde fue el primer autor invitado a realizar una presentación de libro. Dijo sentirse honrado por la oportunidad y por la posibilidad de despertar entre los asistentes el interés por la literatura y, quizá, la inquietud de convertirse algún día en escritores.
Más que una presentación convencional, el encuentro se convirtió en una conversación sobre su proceso creativo, sus primeros acercamientos a la escritura y las historias que han acompañado su trayectoria.
Las preguntas llegaron desde distintas edades: ¿necesitas ordenar todo?, ¿cuándo aprendiste a leer?, ¿cómo decidiste escribir y estudiar más?, ¿te gustaría hacer otra cosa en el futuro?, ¿cómo se hacen las historias? y ¿tu letra siempre fue la misma? Estos fueron algunos de los cuestionamientos que niñas, niños y jóvenes plantearon durante la charla.
Al responder, Carbajal recordó que su gusto por la lectura comenzó en casa, donde su madre, aficionada a los libros, fomentó en él la curiosidad por descubrir nuevas historias.
“Mi mamá era una mamá lectora, entonces en mi casa no faltaban los libros. Mi mamá decía: ‘Allá hay libros, ponte a leerlos’. Yo estaba aburrido, me ponía a leerlos; al principio batallaba, claro, iba leyendo con mi diccionario. Leer, leer y leer me dio mucha imaginación. Creo que así empezó mi gusto por escribir”, relató.
También recordó que una maestra de secundaria lo animó a transformar sus dibujos en historias y que, años después, una profesora de preparatoria le dijo que podía convertirse en escritor. Tenía 15 años cuando escuchó aquellas palabras y decidió creer en esa posibilidad.
“Ella me dijo: ‘Tú podrías ser escritor’. Nadie en mi vida me había dicho eso, pero al recibirlo de ella me lo creí y dije: ‘Yo voy a ser escritor’”.
El autor explicó que constantemente desarrolla nuevas historias, algunas de las cuales conserva en su computadora, en su teléfono y en su mente; unas ya terminadas, otras en proceso y varias más que espera publicar.
Para él, escribir es un ejercicio que no se detiene y que encuentra en la imaginación uno de sus principales impulsos.
“La imaginación creo que es el regalo más preciado que tenemos; es el combustible o la gasolina de todas las profesiones y acciones”, expresó.




