Relajarse, quitarse el estrés de lo académico y aprender un poco de la naturaleza y de lo que esta ofrece son algunos de los objetivos del taller De la tierra al arte, que en esta ocasión presentó la actividad Elaboración de lienzo de papel reciclado.
Este espacio de aprendizaje y creatividad invitó a los alumnos a conocer qué otros usos pueden darle al papel y de qué manera es posible extraer pigmentos naturales para convertirlos en materiales para la creación artística.
Benito Pérez Máynez y Evelin Zelaya, quienes trabajan en la Subdirección de Sustentabilidad de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, fueron los encargados de impartir este taller, realizado en el Instituto de Ciencias Sociales y Administración (ICSA).
El curso estuvo dividido en dos partes. La primera consistió en la explicación y elaboración de papel reciclado, proveniente de las hojas que las secretarias de esta casa de estudios desechan.
Durante su explicación, Benito Pérez señaló que el papel, una vez triturado, se pone a remojar en agua durante un par de días hasta formar una pasta que, al momento de secarse, se fusiona y crea un pliego con una consistencia firme, listo para volver a utilizarse.
“Estamos muy acostumbrados a que todo es basura, a usar las cosas una vez y ya. Y no. Necesitamos mejorar el consumo, enfocarnos más en una economía circular, que consiste en reusar las cosas, darles nuevos usos para que todo el proceso sea más ecológico”, expresó Benito Pérez.
La segunda parte del taller consistió en la elaboración y uso de pigmentos naturales, actividad a cargo de Evelin Zelaya, quien destacó la importancia de crear conciencia ambiental entre los estudiantes y mostrarles las posibilidades que ofrecen los elementos de origen natural.
En general, sobre el taller, Evelin Zelaya aseguró: “Estamos transformando cosas que vienen de la tierra en obras artísticas. Ahora sí que el límite es su imaginación en este taller”.
Junto con la explicación sobre los pigmentos, también se impartió un poco de química, al exponer cómo la combinación de ciertos compuestos, como el vinagre o el bicarbonato, puede generar cambios en el pH de algunos alimentos de origen vegetal. Elementos como el betabel o condimentos como la cúrcuma pueden cambiar de color a partir de estas reacciones.
“Estamos tratando de hacer algo con el papel, que es un desecho de la Universidad, y de los que más se genera por todas las oficinas que hay. Entonces, es importante que sepan que se le está dando otro uso, aparte del que ya se le da al reciclarse”, explicó Evelin Zelaya.
Más allá de aprender a elaborar papel y pigmentos, De la tierra al arte busca que los estudiantes reconozcan el valor de los materiales que forman parte de su entorno y encuentren nuevas posibilidades para aprovecharlos. Así, lo que alguna vez fue considerado un desecho puede convertirse en materia prima para crear, experimentar y acercarse al arte desde una perspectiva sustentable.




