Los primeros planos, las decisiones sobre el inmueble y las dificultades para encontrar espacios donde presentar las actividades artísticas de la Universidad fueron parte de los recuerdos que reunieron a quienes participaron en los primeros años del Centro Cultural Universitario.
En el marco de su 35.º aniversario, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) realizó este martes 3 de noviembre la charla El origen de una historia: voces fundadoras del Centro Cultural Universitario, en el vestíbulo del recinto.
El encuentro reunió a Wilfrido Campbell Saavedra, exrector de la UACJ; Aideé Duarte Carrillo, quien se desempeñó como subdirectora de Extensión Universitaria, y Adolfo Lozano Moreno, jefe de función del Centro Cultural Universitario, quienes compartieron experiencias de distintas etapas en la construcción y consolidación de este espacio.
La conversación permitió recordar que el inmueble abrió sus puertas en noviembre de 1991 como Centro de Convenciones Universitario y que, cuatro años después, adoptó el nombre de Centro Cultural Universitario.
Wilfrido Campbell Saavedra, rector durante la inauguración del recinto, recordó la importancia de contar con un espacio que trascendiera la actividad universitaria y permaneciera al servicio de la ciudadanía.
“La institución tiene su camino y este no se detiene aun cuando haya relevos de la administración. El Centro Cultural ha tenido trascendencia en Ciudad Juárez y muchas organizaciones de la sociedad civil, muchos clubes, muchas personas o artistas que no pertenecen a la comunidad universitaria han encontrado en este centro y ahora en el Centro Cultural de las Fronteras, espacios que la Universidad brinda y que han contribuido a transformar nuestra ciudad”.
Entre los recuerdos que compartió también estuvo el origen de algunos elementos que forman parte de la identidad del recinto, como el mural Xochipitzáhuatl, de Otto Campbell, incorporado en 1999, y el nombre del Teatro Gracia Pasquel, asignado en 2008.
“Quisiera decirles que ese mural que está allá arriba es de mi papá. Entonces, por un lado, ese mural; por otro lado, el nombre del teatro nos liga a los orígenes del estudio superior en esta ciudad”, comentó Campbell Saavedra.
Por su parte, Aideé Duarte Carrillo recordó los primeros pasos del proyecto, cuando la construcción del inmueble todavía dependía de planos y autorizaciones, hasta convertirse en un recinto que permitió ampliar las actividades culturales de la Universidad.
“Han pasado bastantes años, pero sí recuerdo con mucho agrado los inicios de estas instalaciones, los planos, cuando apenas estábamos con los planos, a ver si los autorizaban y, una vez que se construyó, una serie de actividades que vino a darse a conocer en la comunidad”.
La exsubdirectora de Extensión Universitaria también recordó que, aunque la UACJ ya tenía presencia en disciplinas como las artes, la música y la danza, enfrentaba dificultades para encontrar espacios adecuados donde presentar sus actividades.
“Éramos muy conocidos, muy nombrados, pero teníamos un gran problema: los lugares donde presentarnos. La necesidad de esas presentaciones fue la que empujó a hacer todo esto, que hoy lo veo y está fabuloso”.
La charla también tuvo un significado especial para Adolfo Lozano Moreno, quien fue alumno de Duarte Carrillo y, posteriormente, se incorporó al equipo del Centro Cultural Universitario. Desde entonces, ha sido testigo de sus transformaciones y de distintas etapas de la vida institucional.
“Cuando mi maestra me pregunta si quiero trabajar aquí, pues evidentemente quería trabajar aquí, y desde ese entonces me ha tocado ver todo este avance, todas estas cosas que han sucedido. He estado con ocho rectores aquí, ha sido un aprendizaje continuo, y toda esta historia pues ha servido para, por lo menos, implementar un buen servicio”.
Los recuerdos de los participantes y las intervenciones de los asistentes enriquecieron la conversación, en la que las fechas y transformaciones del inmueble dieron paso a las experiencias de quienes han sido parte de su trayectoria.




