El crecimiento urbano acelerado suele medirse en número de viviendas construidas, calles abiertas o nuevos desarrollos habitacionales. Sin embargo, pocas veces se observa lo que ocurre dentro de esos espacios, una vez que son habitados.
Detrás de las fachadas y del concreto, existen historias marcadas por la ausencia de servicios, la inseguridad y la falta de espacios para una vida comunitaria digna. Esa realidad fue documentada por investigadores de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), quienes encontraron una problemática que no solo afecta al entorno urbano, sino también al desarrollo de las infancias.
La investigación derivó en una publicación elaborada por el Dr. Gilberto Velázquez Angulo, profesor de tiempo completo del programa de Ingeniería Ambiental del Instituto de Ingeniería y Tecnología (IIT); la Dra. Elvira Maycotte Pansza, docente retirada del Departamento de Arquitectura y el Dr. Raúl Olguín, profesor de tiempo completo en el Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte (IADA) y coordinador del Programa de Diseño Urbano y del Paisaje.
Antes de la presentación de esta obra, titulada La evolución de la vivienda deshabitada en el suroriente de Ciudad Juárez: una mirada retrospectiva al periodo 2002-2019 —programada para este jueves 21 de mayo, en punto de las 17:00 horas—, los investigadores compartieron cómo surgió un proyecto que comenzó como un estudio técnico y terminó convirtiéndose en una radiografía humana de algunos fraccionamientos del suroriente de Ciudad Juárez.

La Dra. Maycotte explicó que el origen del trabajo se remonta a un proyecto impulsado entre 2018 y 2019, cuando el municipio buscaba aprovechar recursos disponibles por parte del Infonavit para intervenir diversos conjuntos habitacionales con problemáticas sociales y urbanas.
“Entonces había cinco fraccionamientos que Infonavit tenía interés; nosotros hicimos el estudio de tres de ellos y la propuesta no era solamente hacer el diagnóstico, sino realmente una propuesta integral de diseño urbano, pero que no tomara solamente el ámbito material; el construido, sino todas aquellas cuestiones sociales que también tienen que ver y que se manifiestan precisamente en el espacio”, explicó.
El proyecto fue enviado posteriormente a Infonavit; sin embargo, cambios administrativos impidieron que las propuestas avanzaran. Lo que permaneció fue la experiencia de los investigadores frente a una realidad que, según relatan, dejó una marca profunda.
“Pero en nosotros quedó la huella de palpar una realidad tangible que se vivía en estos fraccionamientos que tienen una problemática social y urbana muy crítica”, señaló la investigadora.
La investigación fue desarrollada con una metodología basada en trabajo de campo, grupos focales y análisis urbano. Se delimitaron polígonos de estudio, se realizaron recorridos para identificar viviendas abandonadas y se escuchó directamente a vecinos, jóvenes y niños.
Con base en esa información, el equipo propuso soluciones que iban más allá de infraestructura física: espacios para adultos mayores, guarderías, talleres comunitarios y rediseños viales orientados a recuperar áreas consideradas conflictivas o inseguras.
Sin embargo, uno de los hallazgos más contundentes surgió de las voces de los más pequeños.
Durante el trabajo en el fraccionamiento Urbivilla del Cedro, los investigadores escucharon testimonios que revelaron una percepción de inseguridad que trascendía el espacio público y alcanzaba incluso el hogar.
“Cuando estuvimos frente a los niños de sexto de primaria, nos decían cosas como que no estaban seguros en su casa, que su lugar más seguro era la escuela”.
La experiencia se volvió aún más impactante cuando los menores expresaron su realidad a través de dibujos.
“Con sus dibujos decían todo, porque dibujaban a una persona con una pistola en el piso en un charco de sangre, porque eso era lo que veían”.
La investigación también reveló cambios que han transformado aún más la dinámica de estos espacios. Las viviendas que en aquel momento estaban desocupadas hoy, señalaron los investigadores, se encuentran invadidas, generando nuevas problemáticas sobre las ya existentes.


Para el Dr. Gilberto Velázquez Angulo, la obra busca llegar a toda la población, aunque principalmente a quienes tienen la capacidad de generar políticas y tomar decisiones.
“Pero principalmente para tomadores de decisiones, en este caso el Municipio, el Estado y el Gobierno Federal, que deberían trabajar de manera conjunta para resolver la problemática, porque nos afecta a todos y todos deben ser parte de la solución”.
Por su parte, el Dr. Raúl Olguín señaló que uno de los aspectos más evidentes fue la distancia entre lo que establecen las normas urbanas y lo que termina ocurriendo en la práctica.
“La tarea fue compilar; hay un cumplimiento de la norma, sí, pero hay una práctica que transgrede la norma en la vida real. Se autorizan proyectos según la ley, pero a la hora de la práctica no se cumple con lo que establece la norma, como es dotar de áreas de equipamiento, donación y servicios”.
Más que una recopilación académica, la publicación se convierte en una pregunta abierta sobre el futuro de la ciudad: qué sucede cuando las viviendas llegan primero que las condiciones para vivir en ellas y qué efectos deja esa ausencia en quienes apenas comienzan a construir su propia historia.
Descargue el libro en el siguiente enlace:
https://elibros.uacj.mx/omp/index.php/publicaciones/catalog/book/354





