«Lo más importante es dejar una huella, sembrar para que los que sigan también recorran su propio camino». Con esta reflexión, el doctor Rodolfo Neri Vela resumió una de las enseñanzas que ha recogido a lo largo de su trayectoria como el primer astronauta mexicano en viajar al espacio.
Su mensaje resonó entre los estudiantes que acudieron este 21 de octubre al Gimnasio Universitario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), donde impartió la conferencia magistral México en el espacio y el regreso a la Luna, como parte de la segunda edición del Festival Cultural de Otoño (FESCOT) 2026.
Organizada por esta casa de estudios, a través de la Dirección General de Difusión Cultural y Divulgación Científica, la actividad acercó a la comunidad fronteriza a una de las figuras más representativas de la ciencia mexicana, cuya experiencia permitió enlazar la historia de la exploración espacial con los desafíos y las oportunidades de las nuevas generaciones.
El encuentro también recordó el hito que Neri Vela protagonizó el 26 de noviembre de 1985 a las 6:29 de la tarde (hora centro de México), cuando viajó a bordo del transbordador espacial Atlantis, en la misión STS-61-B de la NASA. Su participación marcó un momento histórico para México y abrió una conversación sobre el papel que el país puede desempeñar en el desarrollo científico y tecnológico.
Al compartir sus impresiones sobre aquella experiencia, el astronauta destacó el orgullo y la responsabilidad que implica representar a una nación en una misión de esa naturaleza.
«Se siente uno muy orgulloso de estar representando a su patria en una misión muy significativa desde el punto de vista histórico, no solamente tecnológico», expresó.
Sin embargo, para Neri Vela, el significado de viajar al espacio va más allá del logro profesional. La experiencia también le permitió reflexionar sobre el valor del tiempo y la importancia de aprovechar la vida.
«Tenemos un tiempo muy limitado y hay que saber aprovecharlo al máximo, cada quién con sus aspiraciones, sus deseos», señaló.
Perseverar cuando el camino parece difícil
Uno de los momentos más significativos de su intervención ocurrió cuando compartió con los jóvenes las dificultades económicas que enfrentó durante su formación académica. Cuando tenía 17 años, su familia atravesaba una situación complicada y tuvo que considerar la posibilidad de trabajar en lugar de continuar estudiando.
A pesar de esas circunstancias, mantuvo su objetivo de convertirse en ingeniero por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y buscó oportunidades para ampliar sus conocimientos. Posteriormente, obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Essex y la Universidad de Birmingham, en Inglaterra, y continuó su preparación académica, un camino que contribuyó a consolidar su trayectoria científica.
A partir de esa experiencia, dirigió a los estudiantes un mensaje sobre la responsabilidad personal y la capacidad de superar los obstáculos.
«La clave está en prepararse y, a veces, sin importar los obstáculos que encuentres, tienes que saber levantarte tú, porque nadie lo va a hacer por ti».
También los invitó a investigar las oportunidades de becas para realizar estudios de posgrado en el extranjero, mantener un buen desempeño académico y tener claridad sobre sus propósitos profesionales.
Para el científico, no basta con aspirar a estudiar en otro país: es necesario saber qué se desea aprender y cómo se aprovecharán esos conocimientos.
«Ustedes tienen que demostrar que no quieren ir a pasear, que quieren ir a superarse», sostuvo al explicar que los aspirantes deben prepararse tanto académica como emocionalmente para enfrentar los procesos de selección.
Neri Vela reconoció que México todavía tiene retos importantes en materia de exploración espacial. Aunque consideró que los viajes tripulados nacionales no son una posibilidad cercana, destacó las oportunidades de colaboración internacional y el desarrollo de experimentos y prototipos de robótica.
Asimismo, subrayó el potencial de los investigadores mexicanos, quienes realizan estudios, participan en congresos internacionales y contribuyen al avance científico desde las universidades y las instituciones tecnológicas.
Su invitación a los jóvenes fue mantener el interés por el conocimiento y no renunciar a sus objetivos ante las dificultades.
La inspiración también se construye con proyectos
Entre los asistentes, el mensaje encontró eco en estudiantes que ya comenzaron a transformar su curiosidad por el espacio en proyectos propios.
Christopher Osiel Gallegos Torres, alumno de sexto grado de la escuela primaria Adolfo López Mateos, compartió su interés por la astronomía y la construcción de prototipos inspirados en la exploración espacial.
Su inquietud comenzó cuando tenía ocho o nueve años, después de preparar una exposición escolar sobre astronomía. Desde entonces, encontró en la construcción de modelos una manera de desarrollar sus habilidades y acercarse a la tecnología.

Uno de sus proyectos más recientes fue un prototipo inspirado en el vehículo explorador Curiosity, que construyó en aproximadamente diez días. El modelo cuenta con ruedas móviles, una cámara y un brazo articulado, elementos que incorporó con apoyo de sus padres.
Christopher manifestó su deseo de estudiar Ingeniería Aeronáutica y reconoció que encontrarse frente a Neri Vela fue una experiencia que difícilmente olvidará.
«Se siente como si estuviera soñando», expresó al describir lo que significaba para él estar cerca del primer astronauta mexicano.

Cuando se le preguntó qué consejo daría a otros jóvenes que buscan alcanzar sus metas, respondió con una idea que coincidió con el mensaje del conferencista:
«Si fallan en algo, vuélvanlo a intentar; pero si fallan tres veces de la misma manera, busquen otra manera. Y si en eso son buenos, quédense en eso».
La presencia de estudiantes como Christopher mostró que el interés por la ciencia puede comenzar desde la infancia, mediante preguntas, actividades escolares y la iniciativa de construir algo propio.
Otro de los pequeños asistentes, Oliver, estudiante de primaria del norponiente de la ciudad, compartió su gusto por la astronomía, las películas relacionadas con el espacio y los objetos inspirados en la exploración espacial.

Su interés también reflejó la curiosidad que despiertan estos temas entre las nuevas generaciones.
Una historia que sigue abriendo caminos
Durante su intervención, Neri Vela explicó que una de las mayores satisfacciones de su trayectoria ha sido conocer a jóvenes que encontraron en sus conferencias la motivación necesaria para continuar estudiando, incluso cuando enfrentaban dificultades personales o económicas.
Recordó que, con el paso de los años, ha recibido mensajes de personas que le han contado cómo escucharlo influyó en sus decisiones académicas y profesionales.
Para el astronauta, esas experiencias confirman que compartir el conocimiento puede tener un efecto duradero en la vida de otras personas.
La conferencia contó con la presencia del rector de la UACJ, doctor Daniel Alberto Constandse Cortez, así como del secretario general, directores de instituto y de campus, directores generales, docentes, medios de comunicación, integrantes de la comunidad universitaria y público de la región.
«Estos valores nos permiten superar fronteras y avanzar hacia nuestros sueños. Los invito a disfrutar al máximo de esta experiencia y a recordar que la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez es un espacio que inspira a nuestra comunidad».
Con esta actividad, el FESCOT 2026 reforzó el propósito de acercar el conocimiento y la cultura a la sociedad, mediante encuentros que despiertan la curiosidad y promueven la formación académica.
A cuatro décadas de su histórica misión espacial, Rodolfo Neri Vela continúa compartiendo una experiencia que forma parte de la historia científica de México y que, al mismo tiempo, invita a mirar hacia el futuro.
Su mensaje ante los estudiantes dejó una idea central: alcanzar nuevas fronteras requiere conocimiento, preparación y perseverancia, pero también la disposición de levantarse después de cada dificultad y ayudar a quienes vienen detrás a encontrar su propio camino.




