La ciencia también está presente en lo que comemos, en los colores que vemos y en los aromas que percibimos. Así lo mostró la charla “Gastrofísica, el lado delicioso de la ciencia”, impartida por la doctora Karen Yael Castrejón el sábado 3 de octubre, en la sala de cine 3D de La Rodadora, Espacio Interactivo.
La actividad formó parte de Sábados en la Ciencia, programa de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) que, en colaboración con La Rodadora, acerca el conocimiento científico a públicos de todas las edades. En esta ocasión, la charla también se integró a las actividades del semestre agosto-diciembre de 2026 del programa Universidad Infantil.
Al dar la bienvenida a los asistentes, la doctora Castrejón destacó la importancia de compartir el conocimiento más allá de las aulas.
“Bienvenidos, me da mucho gusto que estén aquí, casa llena, muchas gracias por su asistencia, espero que esta plática sea de mucho aprendizaje para ustedes; sabemos que la ciencia no nada más se ve en la escuela, sino también la podemos compartir con el público de todas las edades”.
La profesora investigadora del Departamento de Física y Matemáticas del Instituto de Ingeniería y Tecnología (IIT) de la UACJ explicó que la gastrofísica estudia cómo los sentidos y el entorno modifican nuestra percepción de los alimentos: desde el color, el tamaño y el peso de los platos y cubiertos hasta la música y la iluminación que acompañan cada comida.
En esta experiencia también intervienen disciplinas como la neurociencia cognitiva, la psicología experimental y la ciencia sensorial, así como el diseño y el marketing, que influyen en la manera en que elegimos y percibimos los productos.
“También tiene que ver con el marketing, lo que hacen para que nos enganche un alimento, los colores que utilizan, el diseño del producto y luego la psicología experimental también se encarga de ver cómo el cerebro funciona cuando comemos algo, de cómo reaccionan nuestros sentidos”.
Para explicar estos procesos, la charla incluyó experimentos con distintos niveles de picante y limonadas de colores. Las reacciones de los participantes permitieron ilustrar cómo los estímulos visuales y las sensaciones físicas pueden influir en la percepción de los sabores.
“La gastrofísica se encarga en sí misma de ofrecernos esa experiencia;“¿Qué pasa cuando comemos?, ¿lo disfrutamos?”. “¿Qué percibimos? Incluso se hacen preguntas como: ¿qué tan dulce es un postre?, ¿en qué medida te ha gustado la comida?, ¿cuánto pagarías por lo que comes?”.
Y determinan qué cuestiones cotidianas, desde la ciencia, permiten comprender la relación entre los sentidos, el cerebro y los alimentos.




