Por primera vez, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) realizó un ejercicio de esta naturaleza para escuchar directamente a estudiantes de educación media superior y conocer qué piensan sobre su futuro, qué esperan de la universidad y cuáles son las inquietudes que acompañan una de las etapas más importantes de sus vidas.
Diálogos con la Juventud se llevó a cabo durante abril y mayo de este año y contó con la participación directa del rector de la UACJ, el Dr. Daniel Alberto Constandse Cortez, quien conversó con los jóvenes y escuchó de primera mano sus inquietudes, expectativas y perspectivas sobre la educación superior.
El proyecto fue liderado por la Secretaría Académica, a cargo de la Mtra. Guadalupe Gaytán Aguirre, Secretaria Académica de la UACJ, mediante un trabajo coordinado entre las distintas áreas universitarias involucradas en este ejercicio de acercamiento con las nuevas generaciones.
Participaron estudiantes del COBACH 5, COBACH 16, CBTIS 269, CETIS 61, Instituto México y Preparatoria Central.
El propósito fue escuchar y comprender las experiencias, expectativas e inquietudes de quienes cursan la educación media superior en torno a cuatro grandes temas: su futuro educativo, el ingreso a la universidad, sus proyectos de vida y la manera en que se comunican con las generaciones adultas.
Más que preguntarles únicamente qué carrera desean estudiar, la Universidad abrió un espacio para conocer cómo imaginan su futuro y qué esperan encontrar en una institución de educación superior.
Entre los hallazgos generales de Diálogos con la Juventud destaca que la universidad mantiene un enorme valor simbólico entre los estudiantes de educación media superior.
Para ellos, cursar una carrera continúa representando una posibilidad de movilidad social, crecimiento personal y construcción de un mejor futuro.
Sin embargo, las conversaciones también permitieron observar que el futuro se vive entre la esperanza y la incertidumbre. Elegir una profesión, ingresar a la universidad y comenzar a construir un proyecto de vida son decisiones que generan expectativas, pero también dudas y preocupaciones.

En ese escenario, los jóvenes expresaron una expectativa que va más allá de obtener conocimientos o un título profesional: quieren sentirse acompañados durante el proceso.
“Queremos ser formados profesionalmente, pero también acompañados como personas”, es una de las ideas que sintetizan los resultados del ejercicio.
Los hallazgos muestran que las nuevas generaciones esperan encontrar una universidad cercana, capaz de escucharlas y comprender los retos personales que acompañan su formación académica. Asimismo, valoran contar con acceso a servicios de atención socioemocional que contribuyan a su bienestar integral y les permitan afrontar de mejor manera los desafíos propios de esta etapa de vida.
Para los jóvenes, la educación superior no se limita al salón de clases. También involucra su desarrollo personal, las relaciones que construyen, la manera en que enfrentan la incertidumbre y las herramientas que reciben para tomar decisiones sobre su futuro.
De ahí que uno de los aspectos centrales surgidos durante los diálogos sea la importancia de fortalecer el acompañamiento y la comunicación entre estudiantes y adultos.
Las formas de relacionarse también han cambiado. Escuchar cómo prefieren comunicarse los jóvenes y cuáles son los canales mediante los que sienten mayor confianza permite comprender mejor a una generación que está próxima a tomar decisiones determinantes sobre su vida académica y profesional.
Diálogos con la Juventud permitió a la UACJ acercarse a estudiantes que todavía no forman parte de su comunidad universitaria y conocerlos antes de que algunos de ellos lleguen a sus aulas.
La participación directa del Rector, así de la Secretaría Académica y la coordinación entre las áreas universitarias involucradas, dieron forma a un ejercicio que se realiza por primera vez en la institución y que coloca la escucha como punto de partida para comprender a las nuevas generaciones.
Los resultados ofrecen a la Universidad elementos para reflexionar sobre las expectativas de quienes se encuentran a las puertas de la educación superior y sobre el papel que las instituciones pueden desempeñar no solamente en su preparación profesional, sino también en la construcción de sus proyectos de vida.
Porque, detrás de las decisiones sobre qué carrera estudiar o a qué universidad ingresar, los diálogos revelaron una petición sencilla pero significativa: los jóvenes quieren prepararse para ejercer una profesión, pero también quieren sentirse escuchados, comprendidos y acompañados durante el camino.




