El aroma a romero mediterráneo, el misticismo del mate argentino y el sazón caribeño de origen colombiano se apoderaron este 23 de abril de la Plaza de la Convivencia en el Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB) durante el Encuentro de Internacionalización 2026-1.
En un evento organizado por la Dirección General de Vinculación, Intercambio y Responsabilidad Social de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), la muestra gastronómica se consolidó como el puente definitivo para estrechar lazos entre quienes regresan a casa y quienes adoptan a Juárez, temporalmente, como su nuevo hogar académico.
De Roma a Juárez: lecciones de autonomía y consumo consciente
Para Paulina Álvarez, estudiante de la Licenciatura en Publicidad, su estadía en la Universidad Sapienza de Roma, Italia, representó una lección académica y un cambio de paradigma en el estilo de vida, destacando el contraste entre la «teoría profunda» europea y la «práctica inmediata» mexicana.
«En Italia aprendí a gestionar mi propio ritmo. Los maestros respetan tu independencia; si no puedes asistir, estudias sus libros y te presentas al examen», compartió.
En el ámbito publicitario, Paulina observó una sociedad menos consumista que prioriza la experiencia y la durabilidad sobre la compra impulsiva. Esta filosofía se trasladó a su cocina: hoy valora el aceite de oliva como eje central y ha adoptado la disciplina nutricional europea, donde la carne roja y los productos procesados tienen un lugar medido y consciente en la dieta semanal.
Colombia y el choque cultural en la frontera
La presencia sudamericana fue vibrante gracias a estudiantes como Alice Nicole González, de la Licenciatura en Química, y Melanie Hirogahil, alumna del Programa en Artes Visuales.

Para Alice, la UACJ ha sido un espacio de «tolerancia y apertura», destacando la calidez humana y la infraestructura abierta de la universidad, que contrasta con los espacios cerrados de su natal Quindío.
Por su parte, Melanie, proveniente de la Universidad del Valle en Cali, describió la frontera juarense como un escenario «utópico y duro» por su observación de la mezcla entre la cultura mexicana y la estadounidense.
Además, ahondó que la presencia física del muro y el río, representan una realidad «avasallante» que redefine la percepción del territorio.
Ambas coincidieron en que la comida es el mejor vehículo para combatir la «americanización» local, ofreciendo a la comunidad fronteriza una alternativa de sabores auténticos que invitan a salir de la rutina culinaria.
Resiliencia y orgullo mexicano en el Cono Sur
Desde la Licenciatura en Administración de Empresas en el Instituto de Ciencias Sociales y Administración (ICSA), Daniela Alejandra Guerra recordó su paso por la Universidad Nacional de Cuyo en Mendoza, Argentina. Su testimonio subrayó que el intercambio es, ante todo, un ejercicio de crecimiento personal.
«Uno cree que porque hablamos español es el mismo idioma, pero la cultura es otra», explicó Daniela.
Más allá del consumo de pasta, carne y mate, la estudiante enfatizó la resiliencia necesaria para resolver situaciones en un país extraño y el orgullo de fungir como embajadora cultural ante compañeros de Francia, Alemania y, por supuesto, de Argentina.
Un balance de integración
La muestra gastronómica del ciclo 2026-1 no fue solo un evento de degustación; fue la evidencia de que la internacionalización en la UACJ ha madurado. Los estudiantes ya no solo traen consigo créditos académicos, sino una capacidad crítica para comparar sistemas de consumo, hábitos de salud y estructuras sociales.
En este encuentro, la cocina sirvió para recordar que, aunque las fronteras físicas puedan parecer infranqueables, la diversidad de sabores es capaz de derribar cualquier muro.




