Hubo un tiempo en que los cactus del desierto parecían estar solos frente a los peligros del clima y la destrucción de su hogar. Pero el 17 de octubre, en una edición más de Sábados en la Ciencia, la perspectiva cambió.
En punto de las 13:30 horas, la Sala de Cine 3D de La Rodadora Espacio Interactivo se llenó de pequeños exploradores con la inquietud de descubrir un secreto científico que parecía magia.
La encargada de encender la chispa de la curiosidad fue la doctora Dolores Adilene García González, profesora investigadora adscrita al Departamento de Ciencias Químico-Biológicas del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB), quien invitó a los asistentes a conocer a los verdaderos «superhéroes del desierto«: las cactáceas.
Pero estos guardianes espinosos necesitaban ayuda, y la ciencia tenía la herramienta perfecta: el cultivo in vitro (en vidrio).

Durante la charla, la catedrática García González, cuya área de especialización se centra en ciencias de agricultura, agropecuarias, forestales y de ecosistemas, ante infantes aprendieron que no se necesita un jardín gigante para salvar a una planta en peligro.
Expuso cómo funciona la «magia» de la ciencia en el laboratorio: a partir de un pedazo diminuto de cactus (explante) colocado en un frasco con nutrientes, se pueden clonar y crear cientos de plantas idénticas.
Este método de laboratorio ayuda a proteger el ecosistema del desierto y a salvar a los cactus de la extinción sin alterar las poblaciones de la naturaleza.
«Fue como aprender a hacer magia, pero con ciencia», comentaron algunos de los asistentes, quienes descubrieron que esta técnica rescata especies en riesgo y que, también, ayuda a reforestar ecosistemas enteros.
La actividad, enmarcada en la celebración del Mes de la Ciencia, unió el conocimiento, la conservación y el futuro en una sola experiencia.
El evento, organizado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) a través de Divulgación Científica y Arte y Cultura UACJ y La Rodadora Espacio Interactivo, fue gratuito, y demostró que la investigación científica está al alcance de todos, incluso de los más pequeños de la casa.
Así, entre risas y preguntas se cuestionó acerca de «¿cómo los animales que se refugian dentro de los cactus evitan lesionarse con las espinas?», los asistentes se despidieron con una nueva misión: convertirse en defensores de los cactus, sabiendo que, gracias a la ciencia, los superhéroes del desierto ya no están solos.




