Acciones que están transformando la cultura ambiental universitaria
Residuos, participación universitaria, reutilización, concientización, compostaje y trabajo en equipo caracterizan las actividades que la Comunidad UACJ promueve para el cuidado del ambiente
Pequeñas acciones pueden generar grandes cambios. Dentro de los espacios de esta institución, la comunidad universitaria trabaja en el cuidado de nuestro entorno, y al mismo tiempo busca beneficiar a la sociedad. Ante las problemáticas ambientales que se han presentado, docentes, administrativos y alumnos promueven actividades sustentables en los espacios universitarios.
A través de este reportaje de largo aliento, conformado de varios capítulos, se darán a conocer las diversas acciones que concientizan a los integrantes de la universidad, destacando que las actividades tienen un enfoque de carácter ambiental. Existen diversos proyectos en desarrollo que tienen un impacto significativo, sin embargo, es posible que adolezcan de visualización, pues pequeñas acciones hacen grandes diferencias.
Las aulas, áreas verdes, laboratorios, audiovisuales son parte de los espacios que día a día los estudiantes adoptan en sus actividades. Estas áreas de aprendizaje son adecuadas para que la comunidad universitaria promueva la concientización acerca de acciones que contribuyan al cuidado del medio ambiente, desempeñando un papel como ciudadanos responsables y en donde aplican sus conocimientos fuera del aula.
1.Mi objeto por otro: Ecotrueque

En la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez desde principios de 2025 se ha llevado a cabo la actividad nombrada Ecotrueque, promovida por la Dirección General de Infraestructura Física y Sustentabilidad, y la Subdirección de Sustentabilidad y comenzó con la idea de intercambiar libros entre miembros de la comunidad universitaria. “El Ecotrueque es un escenario donde nos acercamos a los puntos de convivencia de la comunidad universitaria en todos los campus y, por medio del intercambio de diversos objetos como libros, prendas de vestir y artículos diversos, fomentamos los principios básicos de la economía circular, también conocidos como las 3R (reducir, reutilizar y reciclar)”, puntualizó el doctor Miguel Domínguez Acosta, subdirector de Sustentabilidad.
Estos principios básicos establecen que, una forma de alcanzar un proceso sustentable al utilizar un producto, es cuidando nuestros recursos naturales al romper patrones lineales de consumo. “Fomentar que las cosas perduren es un objetivo, y que afortunadamente, el Ecotruque tiene muy buena respuesta”, agregó Domínguez Acosta. La dinámica se encuentra en que cualquier miembro de la comunidad universitaria participe. Incluso, mencionó el subdirector, «han participado algunas personas externas. Asisten con su artículo y se llevan otro tratando de mantener el valor de las cosas en el intercambio”.
A través de encuestas los participantes han mostrado un alto grado de satisfacción con el evento, y con un cierto nivel de agradecimiento, pues la actividad ha tenido una participación activa por parte de la comunidad universitaria: es un punto de acercamiento. La actividad ha recorrido los campus UACJ de Ciudad Juárez, así como el de Nuevo Casas Grandes y Cuauhtémoc. “Han sido bastante ilustrativas y satisfactorias estas visitas”.

¿Qué debes conocer sobre la Economía Circular?

La premisa del Ecotrueque se encuentra en la promoción de la economía circular. En Ciudad Juárez no se conoce la fecha exacta en la que este término comenzó a utilizarse, sin embargo, se sabe que desde algunos años ronda en la frontera. “No había sido aplicado en su totalidad, solo se promovían las palabras reusar, reciclar y reducir. Y se utilizaron como una idea de la economía circular”, puntualizó la doctora Edith Flores Tavizón, docente en el Instituto de Ingeniería y Tecnología (IIT), y especialista en economía circular.
Actualmente existe la Ley General de Economía Circular (LGEC) publicada en el Diario Oficial de la Federación el 19 de enero de 2026, establece en México el marco legal para transitar de un modelo lineal (producir-consumir-desechar) a uno circular, priorizando la reducción de residuos, el rediseño de productos, el reciclaje y la responsabilidad extendida del productor para mantener el valor de los materiales. Es un marco legal que busca transformar la forma en que producimos, consumimos y gestionamos nuestros residuos.
En ese sentido, la doctora Flores Tavizón explicó que la economía circular, antes del año 2026, “promovía que todos los productos fueran de la cuna a la tumba, es decir, que la empresa de la que sale el producto representa la cuna, y el lugar en el que se convierte en residuo representa la tumba. Sin embargo, hubo un cambio muy fuerte porque los productores no se hacían responsables del producto en su ultima etapa. El consumidor era el responsable final de disponer del residuo. Y entonces ahí se decía que la población era la causante de producir muchos residuos, por lo tanto la existencia de mucha basura”, responsabilizando así unicamente la población sobre la producción y no a las empresas.
En un concepto general, la economía circular promueve la responsabilidad del productor sobre los productos, más alla de la venta.

Con los últimos cambios en la Ley General de Economía Circular (LGEC)en enero de 2026, se especificó que el proceso debe seguir el principio de la “cuna a la cuna”. Explica la doctora Flores Tavizón que signica que, el productor tiene que hacerse responsable de su producto hasta su reciclaje o disposición adecuada cuando el reciclaje no es factible.
Ambientalmente, la aplicación de la economía circular ayuda a reducir las afectaciones de gases de efecto invernadero. En los rellenos sanitarios contribuye a la reducción de basura, por ende, la reducción de metano, uno de los gases que afectan principalmente a la capa de ozono. Socialmente, promueve en los hogares el reciclaje de algunos materiales, pero con la oportunidad de obtener un significativo beneficio económico. “La familia se puede enfocar en utilizar estos materiales, producir algo con ellos y sacarle un beneficio económico”, puntualizó la especialista.
“Si la comunidad juarense entendiera el valor que tienen algunos materiales no los tirarían, los aprovecharían, tales como aluminio, cartón, plástico y vidrio”. La docente comentó que la comunidad universitaria participa en la separación de residuos y para que se aplique el uso de las 3R por medio de contenedores externos ubicados en diversos puntos del IIT.
Esta actividad promovida en los espacios universitarios seguirá buscando un impacto positivo, exhortando a los alumnos a participar.

Consulta aquí la Parte 2 de este reportaje: Compostaje en el Vivero UACJ




