La incorporación de una nueva generación de mil 60 estudiantes en el semestre agosto-diciembre 2026 en el Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB) de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), cedió sus espacios para recibir a quienes comienzan su formación profesional.
A través de la Reunión de bienvenida a los estudiantes de nuevo ingreso, el ICB organizó sesiones diferenciadas para los distintos programas educativos, con actividades desarrolladas en los edificios K, D, S y G1, de acuerdo con cada carrera.
Desde las 9:00 de la mañana del 12 de agosto, estudiantes de Química, Químico Farmacéutico Biólogo (QFB), Biología y Biotecnología participaron en la jornada en el auditorio del edificio K, “Dr. Felipe Fornelli”. Posteriormente, a las 9:30 horas, correspondió el turno al programa de Médico Veterinario Zootecnista, en el edificio D, “MVZ Jesús Trejo”.
A las 10:00 horas, los estudiantes de Médico Cirujano y Enfermería se reunieron en el anfiteatro del edificio S; mientras que a las 11:00 horas los nuevos integrantes del programa de Cirujano Dentista acudieron al edificio G1, “Biol. Héctor Esparza”.
La jornada concluyó con la bienvenida, a las 11:30 horas, para estudiantes de Entrenamiento Deportivo, Nutrición y Terapia Física y Rehabilitación, nuevamente en el edificio K.
Más allá de la presentación formal de los programas, la directora del ICB, maestra Tania Dolores Hernández García, explicó a los estudiantes cómo está organizada la institución y quiénes serán sus principales referentes durante su trayectoria universitaria.
El instituto funciona mediante departamentos y coordinaciones de programa y cada uno de los coordinadores tienen un papel fundamental para orientar a los estudiantes en asuntos relacionados con su trayectoria académica, como el mapa curricular, las materias y los requisitos de cada programa.

“Ellos son sus coordinadores de programa. Cualquier asunto relacionado con su carrera, ellos pueden atenderlos”, explicó la directora, al destacar que estos responsables son quienes conocen de manera particular las necesidades y características de cada programa educativo.
La bienvenida también sirvió para presentar las áreas que complementan la formación académica. Entre ellas se encuentran la Coordinación de Apoyo al Desarrollo Académico, el Centro de Bienestar Universitario, la Coordinación de Deportes, Control Escolar, Extensión Universitaria, la Biblioteca, la Coordinación de Apoyo al Desarrollo de la Investigación y el Centro de Cómputo.
La intención, señaló Hernández García, es que los estudiantes conozcan desde el inicio los espacios a los que pueden recurrir cuando necesiten orientación, acompañamiento o algún servicio.
En materia de bienestar, por ejemplo, se les invitó a acercarse al Centro de Bienestar Universitario, donde se ofrecen asesorías y consultas relacionadas con la salud mental, además de actividades de prevención y promoción del bienestar.
En el ámbito deportivo, el ICB cuenta con una coordinación que organiza actividades e intramuros y facilita el acceso a materiales y espacios para la práctica deportiva.
También se hizo énfasis en la importancia de conocer los mecanismos de Control Escolar, particularmente porque una parte importante de los trámites universitarios se realiza actualmente en línea. La recomendación para los estudiantes fue resolver sus dudas con anticipación para evitar que problemas administrativos puedan retrasar su trayectoria académica.
Otro de los mensajes centrales fue aprovechar las oportunidades que ofrece la Universidad fuera del aula. La comunidad estudiantil puede participar en actividades de extensión, movilidad y estancias académicas o de investigación, incluso en instituciones y destinos nacionales e internacionales.
En este sentido, la Coordinación de Apoyo al Desarrollo de la Investigación representa una vía para que los estudiantes conozcan las líneas de trabajo de los investigadores y comiencen a identificar áreas de interés para su futuro profesional.
Durante la jornada también se presentó la aplicación Conecta UACJ, una herramienta mediante la cual los estudiantes pueden consultar información y servicios universitarios, así como mantenerse informados ante situaciones que impliquen modificaciones en las actividades académicas.
El espacio que a partir de ahora formará parte de su vida cotidiana
Al dirigirse a los nuevos estudiantes, la directora del ICB destacó que ingresar a la Universidad también implica asumir una responsabilidad con el espacio que a partir de ahora formará parte de su vida cotidiana.
“Quiero pedirles que cuiden el Instituto y que lo sientan como su casa”, expresó.
La petición adquiere una dimensión particular por el tamaño de la comunidad que diariamente transita por las instalaciones.
Según datos recabados por la directora, 7 mil 570 personas forman parte de la comunidad del Instituto, a las que se suman pacientes, visitantes y personas que acuden a sus distintos servicios.
La jornada de bienvenida, por ello, no se limitó a señalar edificios, oficinas o trámites. Su propósito fue ofrecer a los estudiantes una primera aproximación a la comunidad de la que ahora forman parte y a las posibilidades que tendrán durante su formación.
Con el mensaje “¡Tu camino comienza aquí!”, el ICB acogió a su nueva generación y planteó desde el inicio una idea que trasciende el ingreso a un programa educativo: la Universidad también se construye en los espacios que sus estudiantes habitan, en los servicios que utilizan, en las oportunidades que aprovechan y en la responsabilidad que asumen con su comunidad.




