¿Qué puede tener en común la búsqueda de una persona desaparecida en el desierto de Ciudad Juárez con un fósil marino de millones de años de antigüedad?
La respuesta llevó a estudiantes de distintas carreras de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez a llenar el auditorio de la Sala D3-202 del Campus Ciudad Universitaria, donde este jueves 2 de septiembre se realizó la charla Desenterrado, el plácido pasado de “la ciudad más violenta del mundo”.
Durante cerca de dos horas, Aracely Lazcano, Gustavo Cabullo y Juan Antonio Castillo, autores del reportaje publicado en agosto de 2023, compartieron no solo el resultado de su investigación, sino el camino que los llevó a construir una historia en la que el periodismo científico encontró una manera inesperada de dialogar con una de las realidades más dolorosas de esta frontera: la violencia.

La actividad, impulsada a través del Bono Cultural UACJ, despertó la curiosidad de una audiencia que escuchó, preguntó y quiso conocer qué había detrás de un trabajo periodístico que obtuvo el Premio Estatal de Periodismo en la categoría de Reportaje.
La premisa de este trabajo nació de una paradoja.
Durante décadas, el desierto que rodea a Ciudad Juárez y el Valle de Juárez han sido escenario de búsquedas relacionadas con la violencia. Peritos, criminólogos, agentes y familias han recorrido grandes extensiones tratando de localizar restos humanos y evidencias que permitan explicar una desaparición o un crimen.
Pero, en medio de esas búsquedas, algunas veces aparecen otros restos.
No pertenecen a víctimas recientes, ni siquiera pertenecen a nuestra época.
Son fósiles.

Juan Antonio Castillo, conocedor de la historia de la región, condujo a los asistentes mediante imágenes y diapositivas por algunos de los episodios y escenarios que dieron forma al trabajo. Aracely Lazcano habló de la construcción binacional del reportaje y de su contribución desde El Paso, Texas, mientras que Gustavo Cabullo abordó el componente humano de la historia y el trabajo realizado en el Valle de Juárez.
El reportaje contó con la participación de especialistas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, la Universidad de Texas en El Paso y la Universidad Nacional Autónoma de México, entre otras instituciones y fuentes científicas.
Durante el encuentro, los estudiantes quisieron saber cómo nació la idea, cuánto tiempo requirió la investigación, cómo fueron localizadas las fuentes académicas y de qué manera tres periodistas lograron articular paleontología, geología, historia, migración, violencia y memoria en una misma narración.
Esa interacción convirtió la presentación en algo más que una charla sobre periodismo.
Fue también una conversación sobre las posibilidades de contar Ciudad Juárez desde lugares distintos.
Desenterrado, el plácido pasado de la ciudad más violenta del mundo fue publicado en español, inglés y portugués y tuvo difusión nacional e internacional. El proyecto surgió a partir de una convocatoria de InquireFirst, organización periodística sin fines de lucro con sede en San Diego, California, dedicada a impulsar el periodismo de ciencia en América Latina, en colaboración con Periodismo Sin Fronteras y con financiamiento del Howard Hughes Medical Institute.
Pero quizá el mejor resultado de aquel proyecto volvió a aparecer tres años después, esta vez dentro de un salón universitario: estudiantes haciendo preguntas.
Porque este ejercicio narrativo-audiovisual nació precisamente de eso, de preguntarse qué más podía contarse sobre una ciudad tantas veces narrada desde la violencia. La respuesta estaba bajo nuestros pies.
Entre las piedras, los fósiles y las cicatrices de este territorio permanece escrita una historia que comenzó millones de años antes que nosotros. Conocerla no borra la violencia ni sus víctimas, pero sí permite comprender que esta frontera es mucho más que sus años más dolorosos. Y esa también es una de las tareas del periodismo: desenterrar historias que nos permitan mirar de nuevo el lugar que creemos conocer.





