Presenta Rector segundo informe de actividades

El maestro Camargo Nassar rindió su informe ante los miembros del Consejo Universitario, reunidos en el Centro Cultural Universitario

Hoy 9 de octubre de 2020 en sesión solemne del H. Consejo Universitario, el maestro Juan Ignacio Camargo Nassar, Rector de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), presentó su segundo informe de actividades correspondiente al periodo 2019-2020.

Atendiendo todas las medidas sanitarias para evitar cualquier riesgo de contagio por COVID-19, consejeros universitarios y directores de instituto se reunieron en el teatro Gracia Pasquel del Centro Cultural Universitario, en punto de las 10:00 AM, para escuchar al maestro Camargo rendir su informe. La sesión fue transmitida a través del sitio web de la UACJ y de diversas páginas de redes sociales de los medios universitarios.

“En el documento que hoy presento al Honorable Consejo Universitario se refleja el resultado del trabajo colaborativo que se vive en la institución. Es, en síntesis, la suma de los esfuerzos, de la creatividad de todos y cada uno de ustedes: estudiantes, personal docente y administrativo”, dijo el Rector a los reunidos en el recinto universitario, donde antes pidió un minuto de aplausos como reconocimiento a los ex rectores René Franco Barreno y Enrique Villarreal Macías, fallecidos recientemente. Posteriormente, se presentó un video informativo con datos y momentos importantes de lo que se realizó durante el periodo 2019-2020.

Sobre los datos de mayor relevancia, el maestro Camargo destacó que de los 36 mil 126 estudiantes inscritos que integran la comunidad estudiantil, el 86 % de ellos cursa estudios de formación profesional en un programa con certificación de calidad académica mientras que el resto de los programas se encuentran en distintas etapas de este proceso. Igual ocurre con los posgrados, en los que el 91.8 % de ellos están inscritos en el padrón del Programa Nacional de Posgrados de Calidad de CONACYT.

“Atendemos la demanda de educación superior con una oferta académica de 118 programas de nivel pregrado y posgrado. A ellos se sumarán nuevas opciones de formación profesional: 3 en nivel de posgrado y una en pregrado”, mencionó el Rector.

Otro rubro importante que se destacó fue sobre el impacto que la UACJ tiene en la entidad, con presencia en la parte centro-sur y noroeste mediante las divisiones multidisciplinarias ubicadas en Ciudad Cuauhtémoc y Nuevo Casas Grandes, y la captación del 56.2 % de estudiantes según el Subsistema de Universidades Públicas Estatales.

“Lo anterior nos ubica como la universidad pública con la más amplia cobertura en educación superior en el estado. Es razón de satisfacción por la preferencia académica y claro, un gran compromiso”, comentó el maestro Camargo.

Ante la adversidad, compromiso y unión

Compuesta por alrededor de 40 mil personas -entre estudiantes, académicos y administrativos- el Rector resaltó que, a pesar de la situación de incertidumbre que se vivió por la contingencia sanitaria, la UACJ no se detuvo gracias a la actitud y disposición de la comunidad universitaria, y con la disponibilidad de sumar recursos humanos, intelectuales y tecnológicos se dio continuidad a la vida académica, privilegiando la salud de todas y todos.

“Prácticamente de la noche a la mañana pasamos de una educación presencial a una modalidad remota o a distancia, que nos exigió lo mejor de nosotros como institución, pero gracias a las inversiones hechas en materia de tecnología, nos permitió dar una respuesta pronta y expedita al enorme reto que teníamos frente a nosotros”, dijo el maestro Camargo.

Mencionó que, ante los nuevos retos y escenarios que se presentaron en los procesos de enseñanza-aprendizaje, la UACJ trasladó a espacios virtuales a 8 mil 153 grupos en donde 2 mil 419 docentes atendieron a casi 34 mil estudiantes, lo que aseguró no interrumpir su formación profesional, todo gracias a una plataforma tecnológica robusta.

Un dato importante fue el relacionado con las finanzas universitarias, que se mantienen sanas al atender todas las disposiciones en materia de transparencia, rendición de cuentas, de contar con un proceso interno de auditoría y con una administración eficiente, funcional, que privilegia la calidad académica como función sustantiva para el ejercicio del gasto.

“En tiempos de incertidumbre económica generalizada, la administración de los recursos financieros exige mayor eficiencia y total pulcritud. Destacamos en este año de trabajo el manejo responsable, eficiente y transparente de los recursos económicos de los que somos depositarios”, expresó el Rector.

Por segundo año, se informó, se implementó una política de austeridad que, sin afectar las funciones más importantes, logró eficientizar la aplicación de recursos con un ahorro de 22 millones 253 mil 786 pesos, que con la aprobación del Consejo Universitario se aplicaron a rubros que impactaron en la parte académica. Mencionó también que, al mes de agosto de este año, la eficiencia en el gasto refleja un ahorro que asciende a 14 millones 384 mil 611 pesos y que igualmente se aplicará en rubros para la mejora de la calidad educativa y el incremento de la infraestructura académica.

El Rector agregó que, en apoyo a la economía de los estudiantes y sus familias, no se incrementó el costo de inscripción y se entregaron más de 18 mil becas, con el fin de que las y los universitarios continuaran con sus estudios y mantuvieran vivos sus proyectos de vida académica.

El compromiso social de la comunidad universitaria con el personal médico que atiende en áreas de alto riesgo se hizo visible a través de diversas donaciones de equipo de protección como caretas y mascarillas, fabricadas en laboratorios de la UACJ por estudiantes y docentes. Así mismo, se brindó equipo a internos y pasantes de Medicina, y se llevaron a cabo diversas acciones en beneficio de la comunidad, como la elaboración y entrega de 18 mil cubrebocas, distribuidos en distintas colonias de la ciudad.

“La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez reafirma su compromiso con la comunidad, con Juárez y sus causas, como una institución que honra su autonomía, refrenda su carácter público, y mantiene la pluralidad como sello distintivo. Cuidémosla, valorémosla. Nuestra ciudad requiere de una Universidad fuerte, sólida y que responda a los retos por difíciles que estos sean. Esta es nuestra casa”, finalizó el Rector Camargo.

Muy buenos días. Saludo con afecto a todas y todos quienes nos acompañan esta mañana.

A los Integrantes del Honorable Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, al Dr. Daniel Alberto Constandse Cortez Secretario General de la institución y Secretario de este Honorable Consejo Universitario, a la Mtra. Guadalupe Gaytán Aguirre Directora del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte, al Mtro. Santos Alonso Morales Muñoz   Director del Instituto de Ciencias Sociales y Administración, al Dr. Salvador Nava Martínez Director del Instituto de Ciencias Biomédicas y al Dr. Juan Francisco Hernández Paz Director del Instituto de Ingeniería y Tecnología.

Saludo con aprecio a quienes dan seguimiento a esta sesión solemne de Consejo Universitario a través de las distintas plataformas digitales de nuestra institución.

Me permito distinguir a las y los Integrantes del Honorable Consejo Académico y Consejos Técnicos de los Institutos e igualmente a la comunidad estudiantil, personal docente y administrativo en los distintos campus en Ciudad Cuauhtémoc, en Nuevo Casas Grandes y aquí en Ciudad Juárez.

Señores dirigentes de nuestras agrupaciones gremiales, a los señores ex rectores de nuestra Casa de Estudios: el Lic. Carlos Silveyra Saito, el Ing. Alfredo Cervantes García, el Lic. Wilfrido Campbell Saavedra, el Lic. Rubén Lau Rojo, el Dr. Felipe Fornelli Lafón, el Lic. Jorge Mario Quintana Silveyra, el Mtro. Javier Sánchez Carlos y el Lic. Ricardo Duarte Jáquez.

A todos ellos los saludo con afecto y les reconocemos su entrega para la institución y su solidaridad y compromiso.

Directivos de instituciones hermanas de Educación Superior, legisladoras y legisladores, servidores públicos de los distintos órdenes de gobierno, líderes de los sectores, cámaras y colegios de profesionistas y representantes de los medios de comunicación.

A todas y todos, bienvenidos hoy a este espacio virtual y esperamos que pronto podamos coincidir presencialmente en ésta que es su casa, ¡la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez!

Hoy, entrañables universitarios ya no se encuentran con nosotros.

En especial, quiero recordar a nuestros ex rectores, El Dr. René Franco Barreno y el Lic. Enrique Villarreal Macías.

Nuestro recuerdo y agradecimiento por todo lo que dieron a la institución.

A las y los universitarios que en este tiempo difícil han adelantado el camino, nuestro recuerdo y gratitud.

A sus distinguidas familias, nuestro abrazo solidario.

Ahora, les pido que nos pongamos de pie y les recordemos con un minuto de aplausos.

Muchas gracias.

No olvidaremos su legado.

Honorable Consejo Universitario, acudo ante este máximo órgano colegiado de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, para hacer entrega formal del informe que comprende la actividad realizada por las y los universitarios en el periodo de administración octubre 2019 – octubre 2020 y con ello, dar cumplimiento a la obligación que establece el artículo 19, fracción VII de nuestra Ley Orgánica, y más aún, porque lo asumo como el mayor acto de transparencia y ejercicio de rendición de cuentas que nuestra institución puede tener.

De esta manera, comparezco para dar cuenta en tiempo y forma de los avances, pero también de las dificultades que como autoridades nos ha tocado enfrentar en un contexto marcado por una pandemia que transformó la vida de todos y en el que hemos sabido adaptarnos y reinventar la normalidad.

En el documento que hoy presento al Honorable Consejo Universitario se refleja el resultado del trabajo colaborativo que se vive en la institución.

Es, en síntesis, la suma de los esfuerzos, de la creatividad de todos y cada uno de ustedes, estudiantes, personal docente y administrativo.

Destaca que la actividad se ha realizado conforme al Plan Institucional de Desarrollo 2018 – 2024 y en lo particular, atiende al desarrollo de los ejes fundamentales para el logro de la misión y visión.

Da cuenta de una dinámica de trabajo claramente orientado a consolidar la actividad académica como función esencial, a la vez que se avanza en la construcción de entornos y estrategias para una formación integral, con competencias y habilidades de las y los estudiantes.

Sometemos al escrutinio público los avances logrados en este difícil año, que si bien, no permitió avanzar como se tenía planeado debido a la contingencia sanitaria, tampoco fue impedimento para conseguir logros y avances importantes en todas nuestras áreas, lo que nos permitió mantener, sobre cualquier circunstancia, la calidad académica que nos distingue como institución.

Altos estándares en la docencia y la investigación, pero también una Universidad con rostro humano, y hoy más que nunca, cercana a la gente.

Este informe que hoy presento se desarrolló en un periodo especial para el mundo, generado por la contingencia sanitaria con motivo del coronavirus COVID-19.

Se registra y destaca que, ante tal situación de incertidumbre y restricciones, la comunidad universitaria ha respondido de manera extraordinaria.

Se mantuvo la continuidad académica y administrativa, a la vez que privilegiamos la salud, lo cual es una muestra valiosa de la actitud y disposición para crear nuevos escenarios.

Su contenido confirma el compromiso de una administración eficiente, funcional, responsable y ordenada que se rige por los criterios de la evaluación de objetivos, se audita y se transparenta.

Somos una institución con sentido humano, solidaria con nuestro entorno. En la que se privilegia lo académico y se atiende a la esencia de lo que somos, una Universidad Pública.

Integrantes del Honorable Consejo Universitario, dicho lo anterior, en este momento entrego al señor Secretario del Consejo, el Dr. Daniel Alberto Constandse Cortez, el documento de informe en el que se detalla la actividad realizada por las y los universitarios para atender las funciones sustantivas de nuestra institución en el periodo de octubre 2019 a octubre 2020.

En cumplimiento a lo establecido en nuestra Ley Orgánica, mediante este ejercicio de transparencia y rendición de cuentas ante el Honorable Consejo Universitario y de cara a nuestra comunidad, la administración 2018–2024 que me honro en presidir, refrenda su compromiso con el alto honor que se le ha conferido.

A fin de que Ustedes observen los resultados de este intenso año de trabajo, les invito a que enseguida nos reflejemos en un video que muestra actividades y momentos que son parte de lo realizado en el día a día, gracias al entusiasmo y dedicación de quienes integramos esta gran familia universitaria.

El video que acabamos de presentar es apenas una muestra de la vasta labor que se lleva a cabo en la institución en este año de informe.

El detalle de las acciones se presenta en el documento escrito que se ha entregado y se estructura conforme a los ejes fundamentales del Plan Institucional de Desarrollo.

Se podrán consultar en el documento escrito y en la versión electrónica, que a partir de este momento está disponible en el sitio web de la institución.

Los invito a leerlo y hacernos las observaciones que consideren pertinentes.

Me interesa resaltar el valioso trabajo de quienes han participado en las distintas etapas para la publicación del informe que entregué, el video y cada uno de los aspectos necesarios para llevar a cabo esta sesión solemne de consejo.

Se ha realizado en la institución gracias al profesionalismo de compañeras y compañeros. Es cien por ciento trabajo de universitarios.

Comunidad universitaria, juarenses, esta sesión solemne de Consejo Universitario y la actividad que cita el segundo informe, se ubican en el contexto del 47 aniversario de fundación de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, lo cual, nos permite reconocer la visión de quienes nos antecedieron y apreciar la dimensión de lo que hemos avanzado.

Hoy señalo acciones que desde una perspectiva de revisión y de permanente evaluación, indican que estamos en la dirección correcta.

Se trata de referentes cuantitativos y cualitativos que se logran gracias al trabajo colaborativo.

Somos una comunidad cercana a las 40 mil personas, entre estudiantes, académicos y administrativos.

Atendemos la demanda de Educación Superior con una oferta académica de 118 programas de nivel pregrado y posgrado. A ellos, se sumarán nuevas opciones de formación profesional, 3 en nivel de posgrado y una en pregrado.

La presencia de la UACJ en la región centro-sur y noroeste de la entidad, mediante las Divisiones Multidisciplinarias ubicadas en Ciudad Cuauhtémoc y en Nuevo Casas Grandes, amplía el impacto con beneficio para las y los jóvenes que habitan en los municipios colindantes.

Lo anterior, nos ubica como la Universidad pública con la más amplia cobertura en Educación Superior en el Estado. Es razón de satisfacción por la preferencia académica, y claro, un gran compromiso.

El mayor logro para la UACJ está a la vista y se vive cada día.

Me refiero a la actitud y entereza de la comunidad universitaria ante la contingencia sanitaria provocada por el COVID-19.

Con ello, la Universidad y el mundo entero vivimos una de las más difíciles etapas. Sin duda, ha sido un acontecimiento inédito en nuestras vidas. Ha representado un gran reto.

Prácticamente, de la noche a la mañana, pasamos de una educación presencial a una modalidad remota o a distancia, que nos exigió lo mejor de nosotros como institución, pero gracias a las inversiones hechas en materia de tecnología, nos permitió dar una respuesta pronta y expedita al enorme reto que teníamos frente a nosotros.

Mediante nuestras plataformas digitales pudimos habilitar el Programa de Continuidad Académica Virtual con gran éxito, el cual nos llevó, no sólo a modificar nuestra forma de enseñar y aprender, sino a organizarnos mejor como comunidad académica.

A la par de las funciones de docencia virtual, que sin duda requieren mayor dedicación, tiempo, esfuerzo y hasta recursos económicos, nuestros docentes tuvieron que seguir adelante con sus tareas de investigación, gestión y tutorías, bajo esquemas novedosos, creativos e incluso innovadores para dar respuesta a la situación inédita que se nos presentó y no detener la marcha de la institución en ningún momento.

Tenemos que decir que, a pesar del confinamiento, la institución nunca se detuvo.

Se hicieron las adecuaciones necesarias y suficientes para que siempre, con el mayor cuidado por la salud de nuestros integrantes, desarrollaran su trabajo desde su hogar o cuando así lo permitió la contingencia, en su oficina.

El trabajo presencial se reactiva paulatinamente con los protocolos y autorización de las autoridades.

Cabe señalar que el primer semestre de este año inició de manera presencial y en el mes de marzo tuvimos que migrar a los medios virtuales.

Para el actual semestre, lo hemos iniciado totalmente de manera remota y virtual. No obstante, nuestros deseos, muy probablemente así lo terminaremos.

Algo que tenemos claro, y debemos reconocernos, es que esta situación extraordinaria nos ha dejado el reto de innovar en materia educativa.

Ha transformado la manera de enseñar y transmitir el conocimiento.

Nos ha exigido presentar contenidos relevantes que atiendan las necesidades de cambio con un enfoque más cercano a la reflexión, al espacio para la discusión de las ideas y la construcción del conocimiento de manera conjunta en la relación estudiante-docente.

Por medio de videoconferencias, así como otros formatos y mecanismos a través de distintas plataformas, hemos puesto a la Universidad al alcance de un mayor número de ciudadanos, que ahora, a través de sus dispositivos, participan de lo que hacemos aquí, conocen de nuestros docentes, de nuestras investigaciones y de los diálogos académicos con pares de otras instituciones.

De alguna u otra manera, el conocimiento que aquí se genera está al alcance de un mayor número de juarenses, que bajo otras circunstancias difícilmente se hubieran acercado a los espacios físicos.

Esta modalidad emergente de enseñanza y aprendizaje nos hace repensar si la educación a distancia debe quedarse como una opción permanente.

A la modalidad presencial, que seguirá sin duda alguna cuando las circunstancias lo permitan, deberemos sumar las ventajas de esquemas híbridos. Es decir, tendremos que combinar las distintas modalidades.

Esto será un componente medular que ya se analiza en el nuevo modelo educativo.

Por lo que respecta a la difusión de la actividad científica y académica, independientemente de que se siga la modalidad presencial, la virtual ha demostrado mayor alcance y funcionalidad.

Pese a las circunstancias en que estamos, queremos decirles que la calidad educativa que distingue a nuestra institución no se vio afectada en ningún momento.

Cada uno de nuestros estudiantes recibe una educación bajo los más altos estándares de calidad.

Son 36 mil 126 jóvenes que integran nuestra comunidad estudiantil y el 86% de ellos cursa sus estudios de formación profesional en un programa con certificación de calidad académica, y el resto de los programas está en distintas etapas de este proceso.

Igual ocurre en los posgrados propios, en los que el 91.8% de ellos está inscrito en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad de Conacyt.

En ese sentido, la pasión con la que llevamos a cabo la enseñanza y la investigación son ejemplo en nuestro Estado.

Cito un referente: somos la institución de Educación Superior que en el Estado tiene el mayor número de integrantes en el Sistema Nacional de Investigadores, pues el 45% de las y los académicos, a quienes se ha otorgado tal reconocimiento, son docentes de la UACJ.

A toda la comunidad académica, mi reconocimiento y respeto por este trabajo que han desarrollado.

Debo decirles que estamos muy orgullosos de ustedes. Sin su dedicación, talento, conocimiento y esfuerzo, nada hubiéramos logrado.

De igual manera, quiero externar mi reconocimiento a nuestra comunidad estudiantil, pues han superado las limitantes e inconvenientes que la contingencia nos impuso.

Sé que ha sido muy difícil para ustedes adaptarse a esta llamada “nueva normalidad”, pero créanme, su actitud y capacidad de adaptación ha forjado su carácter.

También estamos muy orgullosos de ustedes, pues sabemos que algunos han llevado este período en las condiciones más difíciles y no han claudicado en su esfuerzo.

A todos, a todas, muchas gracias.

Sepan que los extrañamos.

Hoy, nuestras instalaciones tienen el sello de la ausencia, pero confiamos en que muy pronto nuestras aulas, clínicas, laboratorios, talleres, teatros, espacios deportivos y jardines, vibren de nuevo con su presencia.

Hemos consolidado nuestro prestigio académico, continuamos como la mejor opción en Educación Superior.

Muy significativo resulta que la oferta académica de la UACJ capta el 56.2 % de los estudiantes en el Subsistema de Universidades Públicas en todo el estado de Chihuahua.

Por ello, podemos decirlo de frente. A lo largo de 47 años de existencia, y ya próximos a nuestro medio siglo de vida, entregamos buenas cuentas a la comunidad.

En la UACJ, nos ocupamos por la calidad académica, y a la vez, por entregar a la sociedad ciudadanos íntegros, comprometidos con vocación y cercanos a la gente, porque transformamos vidas, para mejorar entornos.

En el ámbito de la difusión cultural, activación física, artes y oficios, acompañamiento emocional y orientación para la salud, la UACJ trascendió los espacios físicos.

Se logró la creación de nuevos públicos mediante plataformas comunicativas propias y en las redes sociales de mayor consulta.

Suman miles de personas beneficiadas.

En tiempos de incertidumbre económica generalizada, la administración de los recursos financieros exige mayor eficiencia y total pulcritud.

Destacamos en este año de trabajo, el manejo responsable, eficiente y transparente de los recursos económicos de los que somos depositarios.

Al concluir el 2019, con motivo de nuestro plan de austeridad se logró un ahorro de $22,253,786, cantidad que, con la autorización concedida por el Consejo Universitario, se orienta a privilegiar acciones que impactan en la vida y la calidad académica.

Por segundo año, implementamos el plan de austeridad, que en la UACJ significa administración eficiente de los recursos, sin afectar las funciones sustantivas y que, por lo contrario, las consolida al optimizar la aplicación del gasto.

Al mes de agosto de este año, la eficiencia en el gasto refleja un ahorro que asciende a $14,384,611.74, y que, igualmente, se aplicará en rubros para la mejora de la calidad educativa y el incremento de la infraestructura académica.

Hemos hecho del manejo escrupuloso de los recursos una forma de vida y guía al frente de la institución.

Como he dicho, se privilegia lo académico por sobre lo administrativo, porque ningún plan de austeridad podrá estar por encima de las funciones sustantivas de una institución.

Reitero lo expresado al inicio de la administración, hemos llegado aquí para servir y no para servirnos de la Universidad.

Por eso hoy, podemos decir que la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez cuenta con finanzas sanas que garantizan su funcionamiento, no obstante, los adeudos que con ella tienen son instancias de otros niveles de gobierno.

Somos una institución transparente y auditada de manera permanente por instancias externas.

De igual manera, durante este año de informe, el uso eficiente de los recursos ha permitido mantener apoyos adicionales para la economía de estudiantes.

Se aprecia en aspectos tan importantes como otorgar 18 mil becas, conceder prórrogas para pago y atender situaciones especiales con motivo de la migración a modalidad de clases en línea.

Así como adquirir implementos e insumos, la adecuación de los espacios físicos para garantizar la aplicación de los protocolos de higiene que se requieren para privilegiar la salud de quienes desempeñan su actividad presencial, y a la vez, preparar las instalaciones para el momento en que sea permitido regresar.

Instalamos 600 cámaras y micrófonos para acondicionar los centros de cómputo en apoyo a estudiantes que lo requieran para atender sus clases.

Además, nos permitió ser solidarios, atender al compromiso social como lo fue la fabricación de caretas, laringoscopios y mascarillas elaborados por maestros y alumnos en laboratorios de la UACJ para donación a personal de salud que labora en áreas de alto riesgo en diversos hospitales de la ciudad, así como la entrega de miles de cubre bocas.

De gran impacto será la actividad que próximamente realizará la UACJ en el sur oriente de la ciudad cuando inauguremos el centro comunitario que contempla instalaciones y equipamiento para atención de la salud, atención jurídica y psicológica, área de trabajo social, así como espacios para actividades deportivas, recreativas y culturales.

Vemos cómo la Universidad crece en todos los sentidos, vive dinámicas distintas y se requiere un marco legal robusto y pertinente.

Razón por la cual el Consejo Universitario aprobó la creación de la Unidad de Desarrollo Normativo Universitario, que será la instancia encargada de coadyuvar con este máximo órgano colegiado, el análisis y actualización del cuerpo normativo que requiere la institución, para ofrecer certeza en los derechos y obligaciones que surgen de la vida universitaria.

Como lo he expresado, cada una de las acciones que se citan en este segundo informe, están dirigidas al propósito que nos une en la diversidad, la formación integral de nuestros estudiantes, con las habilidades y competencias que requieran para su desempeño profesional, a la vez que logren construir su historia de éxito como personas y transformen su entorno.

Comunidad universitaria, llegamos a nuestro segundo año de trabajo en las más difíciles condiciones que pudiéramos imaginar, pero nada de eso nos hará claudicar.

Son ,sin duda, tiempos difíciles para todos.

El mundo es otro, todo ha cambiado y debemos aceptar que la añorada “normalidad” a la que estábamos acostumbrados se ha ido para siempre.

Hoy, nuestra Universidad enfrenta varios retos de cara al futuro y debemos estar preparados para ello.

Son tiempos de incertidumbre que nos pondrán a prueba como institución y que, por lo tanto, nos exigirá mayor creatividad e innovación.

Ante el cúmulo de incertidumbre, y la ausencia de certezas, mientras se logra la cura para esta pandemia que recorre el mundo, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez trabaja ya en la elaboración de un sistema donde se pueda combinar la asistencia a los campus bajo los más estrictos controles de sanidad, con la enseñanza remota o a distancia.

Esta circunstancia abre también un cúmulo de ventanas de oportunidad, como afianzar y robustecer nuestro sistema tecnológico, lo que nos permite plantear esquemas de enseñanza nunca explorados.

Ahí están como ejemplo los exitosos resultados en el área de cultura y arte, donde la enseñanza de las bellas artes, por la vía virtual ha sido todo un éxito.

El trabajo de nuestros grupos representativos es todo un fenómeno dentro de las redes sociales. Lo mismo, el destacado trabajo que se ha hecho por medio de nuestro Programa Universitario de Salud Mental, donde nuestros psicólogos han jugado un papel importantísimo dentro de la comunidad para brindar las herramientas suficientes y necesarias para mantener una salud emocional ante condiciones críticas. Todo ello, también llegó para quedarse.

Serán herramientas, planes y programas que, desde el entorno virtual, darán mayor acceso a la actividad que se realiza desde la Universidad.

Aprender desde casa será parte de nuestros nuevos aprendizajes. Para todo esto, debemos estar preparados, y con disponibilidad de adaptación, lo estamos haciendo. En esta singular travesía, todos hemos aprendido juntos.

Como docentes, nos tomó por sorpresa. Descubrimos que no teníamos las habilidades ni las herramientas tecnológicas para enfrentar la nueva situación emergente.

Lo mismo ocurrió con muchos estudiantes, pues tuvieron que realizar esfuerzos para dar seguimiento a sus clases.

Además, la contingencia sanitaria vino a evidenciar que existen enormes desigualdades, como sociedad, respecto al conocimiento, el uso y el acceso a la tecnología.

Comunidad universitaria, a dos años de haber asumido la Rectoría, quiero decirles que mantengo intacta mi pasión y entusiasmo con que inicié esta gestión.

Los retos que nos hemos planteado, ahora se han multiplicado.  Tenemos claridad hacia dónde queremos llevar a la Universidad.

Nuestro plan de trabajo, traducido ahora en el Plan Institucional de Desarrollo (PIDE), es el faro que debe guiar nuestro camino. Ahí se plasman los anhelos y deseos de la comunidad.

Tenemos claro que la Universidad continuará con su misión de ofrecer soluciones y plantear alternativas para superar los grandes problemas que aquejan a nuestra comunidad.

La UACJ seguirá como hasta ahora, como una Universidad cercana a la gente, preocupada por su comunidad, capaz de entenderla y estar a la altura que las nuevas circunstancias le exijan.

En estos momentos, cuando las amenazas de recortes presupuestales se ciñen sobre la Educación Superior y trastocan las funciones sustantivas de la Universidad, nosotros deberemos ser garante de dignidad, de respeto mutuo y de permanente comunicación con las diversas autoridades.

Cada uno en la esfera de sus respectivas competencias, no pedimos más, pero tampoco menos, porque es mucho lo que aún falta por hacer.

Al equipo de trabajo que me acompaña en esta administración les agradezco su apoyo, dedicación y entrega, y les invito a sumar esfuerzos.

A que continuemos en la construcción de esta institución que nos reclama ser innovadores y creativos.

Los llamo a que, con pasión renovada, enfrentemos juntos los retos que las nuevas circunstancias nos imponen.

Nunca olvidemos que la única forma que tenemos de servir a la Universidad, y por ende a los juarenses, es con una entrega absoluta, con pasión, sin regateos ni agendas personales.

La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez reafirma su compromiso con la comunidad, con Juárez y sus causas, como una institución que honra su autonomía, refrenda su carácter público, y mantiene la pluralidad como sello distintivo.

A todas, a todos, los exhorto a que cuidemos a nuestra Universidad, el proyecto cultural y educativo más importante que ha logrado Ciudad Juárez en el último siglo.

Cuidémosla, valorémosla.

Nuestra ciudad requiere de una Universidad fuerte, sólida y que responda a los retos, por difíciles que estos sean.

Esta es nuestra casa.

Como muchos, aquí me formé como alumno, de aquí egresé. Tengo la fortuna de contribuir como maestro y funcionario en esta máxima casa de estudios, de la cual me siento profundamente orgulloso y a la cual perteneceré el resto de mi vida académica.

Ahora, aprovecho para agradecer a mi familia por todo su apoyo.

A mi esposa, a mis hijos. Sin su ayuda, este camino sería más difícil de recorrer.

Refrendo en este momento mi compromiso de servir a la comunidad universitaria con todas las fuerzas que mi capacidad me permita, y hacer de la honestidad, la transparencia y la rendición de cuentas la guía que norme la conducta de esta administración.

“Por una vida científica, por una ciencia vital”.

Muchas gracias.