En la duela del Gimnasio Universitario de la UACJ, donde cada posesión se disputa como si fuera la última, el Tecnológico de Monterrey campus Chihuahua encontró la respuesta que buscaba: carácter.
Luego de un debut complicado, este día, en punto de las 9:00 horas, el equipo regiomontano se repuso con una victoria clave de 57-51 sobre la Universidad Madero (UMAD), resultado que no solo equilibra su camino en el Campeonato Nacional División II Femenil 2026, sino que las mantiene con vida en la pelea por la clasificación.
El partido fue intenso, de ritmo físico y ajustes constantes. Pero, más allá del marcador, la diferencia estuvo en algo menos visible: la mentalidad.


“Estamos muy contentas, primero que nada por haber asistido. Ayer no fue beneficioso para nosotras, pero estamos con toda la actitud. Sabemos que esto es paso a paso… hoy sí se dio y esperamos que mañana también”, compartió Danahí Novoa, jugadora del Tec. de Monterrey Chihuahua, aún con la emoción del triunfo reflejada en su voz.
La transformación de un día a otro fue evidente. Si en su primer encuentro las dudas pesaron, ante la UMAD el equipo mostró una versión más sólida y decidida.
“La diferencia fue la técnica y la actitud. Ayer entramos muy temerosas porque era el inicio del nacional, pero confiamos en lo que podemos hacer y en seguir las indicaciones de la coach”, añadió Novoa.
Desde la banca, la entrenadora Elvira Salcedo lo resumió con una palabra: corazón.
“Creo que las chicas jugaron mucho con el corazón. Estamos un poquito agotadas, pero vamos a seguir adelante. Cada torneo es un juego diferente”, señaló.
Consciente de que el margen de error es mínimo en esta fase, Salcedo mantiene el enfoque en el presente: “Es un juego a la vez. Nada está escrito. Todos venimos como si estuviéramos jugando finales”.
El ajuste táctico también fue clave. El Tec. apostó por una defensa más sólida y una rotación amplia que permitió mantener la intensidad durante todo el encuentro.
“Apostamos a la defensa, pero también a esa hambre de ganar. Ajustamos bien y todas respondieron. Vamos a seguir con esa dinámica porque confío en el equipo”, explicó la entrenadora.
Del otro lado, la UMAD dejó ver destellos de reacción, especialmente en el cierre del partido, pero el arranque les pasó factura.
“Siento que nos sentimos muy despistadas al principio, no estábamos conectadas. Después quisimos reaccionar y apretar más, pero no se logró el resultado”, reconoció Jimena, jugadora de este conjunto.
Más allá del marcador, su lectura apunta a un aspecto determinante en el deporte de alto nivel: la fortaleza mental.
“La mente juega un papel muy importante. Necesitamos estar más fuertes mentalmente. Una derrota no nos define, pero sí tenemos que estar más concentradas como equipo”, concluyó.
CON INFORMACIÓN DE RAMÓN MORALES | RADIO UACJ




