En el marco del congreso «De las Dunas a la Frontera Norte de México«, la doctora Myrna Denisse Castro Poblette, especialista en Ortopedia Maxilofacial y Ortodoncia por el Hospital Infantil de México de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con formación en el Children’s Hospital of Pittsburgh, presentó una ponencia que rompe los esquemas tradicionales de la ortodoncia.
Bajo el título «Diagnóstico y planificación de tratamiento ortodóncico desde etapas tempranas. Vía aérea. Respiración. Sueño», la experta hizo un llamado a los profesionales de la salud bucal a ampliar su enfoque.
«Si esperan ver brackets, los voy a decepcionar», advirtió la doctora Castro Poblette al inicio de su intervención.
Su conferencia no se centró en la mecánica dental, sino en la importancia de cuidar las relaciones craneomaxilares durante todas las etapas de la vida, desde el nacimiento hasta la vejez.
El sueño no empieza en el consultorio
Uno de los puntos centrales de su exposición fue la relación entre la respiración oral, los trastornos del sueño y el desarrollo craneofacial.
Apoyándose en una diapositiva titulada «Un problema de sueño no empieza el día que el paciente llega al consultorio», la especialista mostró cómo las alteraciones respiratorias impactan en diferentes etapas:
Nacimiento: alteraciones del desarrollo temprano y mayor riesgo de trastornos respiratorios del sueño.
Infancia: cambios metabólicos tempranos, alteraciones del crecimiento craneodentofacial y del control glucémico.
Adolescencia: menor tiempo total de sueño, asociado con obesidad e hipertensión, además de un aumento de adiposidad.
Vida adulta: elevación sostenida de la presión arterial, mayor carga cardiovascular y mayor incidencia de enfermedad cardiometabólica.
Envejecimiento: mayor impacto sistémico y cardiometabólico acumulado, y peor calidad de vida.

«Los bebés son como de plastilina, tan fácil los podemos deformar como formar a favor de una vía aérea», explicó la doctora, subrayando que los niños que roncan o presentan terrores nocturnos pueden estar mostrando signos tempranos de problemas obstructivos.
«Al corregir estos problemas, mejora también su dinámica familiar, porque los papás empiezan a dormir mejor y el niño está menos irritable».
La especialista fue enfática al señalar que el ortodoncista no puede trabajar de forma aislada. Mencionó un artículo reciente de la American Journal of Orthodontics and Dentofacial Orthopedics (AJO-DO) titulado «Sleep-disordered breathing and orthodontics: An American Association of Orthodontists white paper update», el cual, según la catedrática, hace un llamado a dejar de hacer expansiones indiscriminadas y a trabajar en conjunto con otras especialidades.
«Coincido completamente con ese artículo. Yo no trabajo sola. La estabilidad y cómo cambian los pacientes me lo da muchísimo el trabajo con las chicas de terapia multifuncional», afirmó.
Comparó la ortodoncia con la rehabilitación tras una fractura: «Si tenemos una fractura de un brazo y no llevamos una rehabilitación posterior, nos quedamos cortos. Lo mismo pasa si solo hacemos una expansión maxilar y no tomamos en cuenta el contexto completo del paciente: otorrinolaringología, alergias, control muscular, etc.».
La doctora Castro Poblette también abordó el papel de la tecnología y la inteligencia artificial en la especialidad. Si bien reconoce su utilidad, fue clara en que no pueden sustituir el juicio clínico: «Mi consejo es que hagamos de la inteligencia artificial un aliado, pero que no supla el diagnóstico, que es lo que no puede ser reemplazado por el ser humano».
Una visión inspiradora
La conferencia también tuvo un momento para la reflexión personal. La doctora, quien se define como maestra, confesó que son sus alumnos quienes la inspiran a seguir buscando más: «Muchos de ellos me han superado y ahora soy yo la que los busca para integrar cosas buenas en mi práctica».
Para la doctora Castro Poblette, el objetivo final es claro: «Lo que funciona bien se ve bien. Si tratamos la función, por consecuencia tendremos una buena estética, y los tratamientos serán más sencillos y estables».
Su mensaje para los jóvenes colegas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), institución que visitó por primera vez, fue una invitación a ampliar su mirada y a trabajar en equipo por la calidad de vida de los pacientes.




