La música mexicana tiene muchas formas de contar su historia. Este sábado 26 de septiembre, el Ensamble Clásico de Cuerdas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez ofreció un recorrido por algunas de ellas, durante el concierto México en Armonía, presentado a las 19:00 horas en la Sala de Usos Múltiples del Centro Cultural Universitario (CCU).
El programa abrió con Oh, feliz culpa nuestra, de Manuel de Zumaya, una elección que, de acuerdo con José Ernesto Pérez Martínez, contrabajista y arreglista, podía sorprender al público por tratarse de una obra barroca concebida como aria para tenor.

El músico explicó que Zumaya nació en la Ciudad de México, estudió en España y, a su regreso, puso en práctica los conocimientos adquiridos durante su formación.
A partir de esa primera pieza, el repertorio transitó por distintas épocas y estilos.
De Manuel M. Ponce se interpretaron Gavota e Intermezzo n.° 1; también formaron parte del programa Aquel amor, de Francisco Moure; Mazurka, de Felipe Villanueva; Río rosa, de Alberto M. Alvarado, y Añoranza, de José S. Marroquín.
La obra de Silvestre Revueltas tuvo un espacio propio con Tragedia en forma de rábano, Canción de cuna y El caballito. El recorrido cerró con Vals María Elena, de Lorenzo Barcelata.
El Ensamble Clásico de Cuerdas de la UACJ está integrado por Olga Margarita Vargas Carrillo (violonchelo), José Ernesto Pérez Martínez y Roberto Jurado (violín). Los arreglos para cuerdas estuvieron a cargo de Pérez Martínez, con excepción de Aquel amor, realizado por el maestro Jurado.





