Hay perros que pueden alimentarse sin productos de origen animal. Otros podrían convertirse en aliados de la ciencia para comprender mejor el Alzheimer. Y hay veterinarios cuyo lugar de trabajo puede estar lo mismo frente a un paciente en una clínica que entre hienas, elefantes, buitres, leopardos, chacales o dragones de Komodo.
De eso vino a hablar a la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez el Dr. Tonatiuh Melgarejo, profesor en Ciencias Clínicas Veterinarias en la Western University of Health Sciences, en Pomona, California, quien participó en tres charlas como parte de las celebraciones por el 50 aniversario de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UACJ.
Platicamos con él.
Antes de hablar de sus investigaciones, Melgarejo cuenta que ya tiene otro reto en puerta. Junto con la Dra. Carolina Montelongo, médica veterinaria encargada del Hospital Veterinario Universitario, adscrito al Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB), se prepara para revisar este viernes un caso clínico “muy complicado” que hasta ahora ha conocido a través de Zoom.
“Es un paciente, un perro maduro, que tiene un problema pancreático, con diarrea crónica y pérdida de peso y que lo han tratado con dieta, lo han tratado con suplementos, lo han tratado con antibióticos y no ha funcionado”.
El caso le interesa precisamente por su complejidad. Entrarle, estudiarlo y compartir lo aprendido es también una manera de seguir apostándole a la educación y al gremio veterinario.
Esa curiosidad es la misma que atraviesa las tres historias que compartió con los estudiantes de la UACJ.
Una de ellas comienza con una idea que, de entrada, puede provocar incredulidad: un perro vegano.
Melgarejo participó en una investigación publicada en la revista científica PLOS One, sobre alimentación basada en plantas en perros.
“Demostramos que alimentar a los perros con comida basada en plantas y cero productos animales es mucho más saludable para el perro que comer carne. Eso es contrario a la creencia de que el perro es carnívoro, que necesita carne. Y lo demostramos”.
La investigación despertó interés más allá del ámbito académico y llegó incluso al terreno audiovisual. El trabajo derivó en el documental Can Dogs Live on a Plant-Based Diet?, en Netflix.
“Estábamos trabajando un documental junto con humanos,que se llama You Are What You Eat, y lo separamos. A nosotros nos dejaron el de perros. Y eso les vine a platicar a los chavos, que es algo raro que digan ‘un perro vegano’”.
Su segunda charla llevó a los universitarios hacia un territorio completamente distinto: el Alzheimer.
La pregunta esta vez es qué puede aportar un perro a uno de los grandes desafíos de salud que enfrenta la población mundial. Por sus características y por los procesos que actualmente se investigan, explica Melgarejo, estos animales pueden tener un papel relevante en el estudio de la enfermedad.
Es un camino complejo y costoso. “Muchos millones de dólares se tienen que invertir, pero estamos en eso”, señala.
Y entonces llegó la tercera historia.
Esta no cabe fácilmente en un consultorio.
A lo largo de su trayectoria, el Dr. Melgarejo ha visitado 46 países trabajando con animales exóticos. Su lista parece por momentos la de un documental de naturaleza: hienas, dragones de Komodo, elefantes, buitres, leopardos y chacales, entre otras especies.
Detrás de cada viaje, sin embargo, existe investigación científica, aprendizaje y una manera distinta de ejercer la profesión.
Por eso, uno de los mensajes que quiso dejar a los estudiantes de la UACJ durante la celebración por los primeros 50 años de Medicina Veterinaria y Zootecnia fue precisamente ampliar la mirada sobre todo lo que pueden hacer con la carrera que eligieron.
“Les vine a decir que veterinaria no nada más es tratar vacas, becerros, caballos y perros, sino también hay un proceso científico de exploración a nivel global”.
Después de 46 países, animales exóticos, investigaciones científicas y preguntas que lo han llevado de la nutrición al estudio del Alzheimer, Melgarejo resume el motor de su trayectoria en una sola palabra: pasión.
“Si no tienes pasión por lo que haces, no vas a llegar a ningún lado. A mí me llevó la pasión, la pasión de experimentar, de producir algo nuevo y de trabajar con animales exóticos en su hábitat natural. No es el conocimiento ni los contactos”.
En una carrera que en la UACJ celebra medio siglo de formar profesionistas, su mensaje apunta especialmente hacia quienes apenas comienzan: la Medicina Veterinaria puede iniciar frente a un perro, una vaca o un caballo, pero la curiosidad científica y la pasión pueden llevarla mucho más lejos. Incluso, al otro lado del mundo.





