El uso incorrecto de productos para eliminar garrapatas puede provocar intoxicaciones en mascotas e incluso representar un riesgo para las personas. Así lo advirtió el médico veterinario zootecnista Miguel Octavio Montaño Domínguez durante la conferencia Tratamiento y preventivos para garrapatas, realizada como parte del Curso sobre enfermedades transmitidas por garrapatas y la metagenómica en la investigación, organizado por el Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB) de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).
La actividad se llevó a cabo este 2 de junio en el Anfiteatro del ICB y reunió a especialistas en salud humana y animal interesados en conocer los avances en el control de estos parásitos y las enfermedades que transmiten.
Montaño Domínguez, profesor del Departamento de Ciencias Veterinarias y académico del Hospital Veterinario Universitario de la UACJ, explicó cómo han evolucionado los tratamientos contra las garrapatas durante más de un siglo.
Comentó que los primeros productos utilizados a finales del siglo XIX contenían azufre, derivados del tabaco y arsénico. Más adelante surgieron compuestos como el DDT —diclorodifeniltricloroetano—, los organofosforados, los carbamatos, el Amitraz — compuesto químico derivado de las formamidas, ampliamente utilizado como insecticida y acaricida en medicina veterinaria, agricultura y apicultura— y los piretroides sintéticos — insecticida artificial—, hasta llegar a los medicamentos del siglo XX a los disponibles actualmente.
El especialista señaló que hoy existen diversas opciones para combatir las garrapatas, pero advirtió que algunos productos pueden causar efectos tóxicos si no se utilizan correctamente.

“Los productos más usados actualmente son los piretroides sintéticos y las isoxazolinas, que se administran por vía oral y pueden proteger a los animales durante varios meses. Sin embargo, su costo sigue siendo elevado para muchas familias”, explicó.
Productos de venta libre también representan riesgos
Durante la sesión de preguntas, se abordó el caso de un jabón antiparasitario de amplia comercialización en tiendas de autoservicio. Montaño Domínguez indicó que probablemente contiene un compuesto organofosforado, una sustancia que requiere un manejo cuidadoso.
Explicó que al utilizar este tipo de productos es necesario seguir las instrucciones de seguridad, usar guantes, respetar los tiempos de aplicación y mantenerlos fuera del alcance de los niños.
“Estos compuestos pueden causar intoxicaciones graves e incluso poner en riesgo la vida de las personas cuando se usan de forma inadecuada”, advirtió.
Aunque estos productos continúan vendiéndose libremente y han sido utilizados durante décadas, señaló que existen alternativas más seguras y menos tóxicas, aunque su precio limita el acceso para muchas familias.
Crece preocupación por enfermedades transmitidas por garrapatas
El académico también alertó sobre el aumento de casos de rickettsiosis en Chihuahua, especialmente en Ciudad Juárez. Además, recordó que las garrapatas pueden transmitir enfermedades como la anaplasmosis y la babesiosis, que afectan tanto a los animales como a las personas.
Ante este panorama, destacó la necesidad de que médicos, veterinarios y autoridades trabajen de manera coordinada para prevenir y controlar estos padecimientos.
“Necesitamos un trabajo multidisciplinario entre los profesionales de la salud humana, la salud animal y las autoridades correspondientes”, afirmó.
Asimismo, subrayó la importancia de informar a los propietarios de mascotas sobre las medidas de prevención y la necesidad de buscar atención profesional antes de aplicar tratamientos antiparasitarios.
La conferencia concluyó con un llamado a promover el uso responsable de los medicamentos contra las garrapatas. El especialista explicó que el abuso o la aplicación incorrecta de estos productos favorece la resistencia de los parásitos, lo que dificulta su control y aumenta los riesgos para la salud pública.




